Ninguna guerra, menos un Estado, podrá censurar a Bitcoin


Hechos clave:


El ataque de Rusia a territorio de Ucrania nos obliga a cuestionar el poder del Estado.


Bitcoin nos permite ver numerosas alternativas para enfrentar el abuso de poder.


Como suele ocurrir cuando todo alrededor parece salirse de control, el conflicto entre Rusia y Ucrania me obliga a cuestionar el modo en que nuestra especie vive. Nada como una guerra en el horizonte para cambiar de opinión sobra ciertas cosas; o reavivar la llama de las convicciones personales, entre ellas la idea de que Bitcoin podría jugar un papel determinante en la forma en que se distribuye el poder y evade las formas de control estatal.


Dicho así, pareciera que veo en Bitcoin, como muchos, una especie de mesías cibernético que viene a salvar nuestras almas pecadoras. Pero lo cierto es que más bien me interesa la manera en que Bitcoin inspira a quienes intentan escapar de las formas de control instituidas. ¿Y cuáles son estas a la luz de los ataques que Rusia inflige a la población de Ucrania?


Los bancos, el poder centralizado del Estado y la institución militar, por ejemplo. ¿Quiénes serían los afectados por control en el mercado de divisas que anunció el Banco Central de Rusia ayer, luego de que la bolsa rusa cayera 33% y la Unión Europea sancionaran medidas para bloquear la compra de deuda soberana a través de 27 bancos? Comerciantes que importan productos, pequeños empresarios, personas con poco poder adquisitivo.


No olvidemos que entre esas medidas hay que contar el bloqueo de fondos de multimillonarios rusos en Gran Bretaña y la desaprobación del gasoducto Nord Stream 2 por parte de Alemania, además de las posibles sanciones que podrían recaer sobre más de 351 legisladores de la Duma, 3 bancos y 27 ciudadanos y entidades que financian a los separatistas.


¿No cabe especular que Rusia podría tomar represalias en un futuro cercano contra ciudadanos extranjeros, impidiéndoles el libre tránsito, el uso de su dinero o sus bienes?


La peor parte está del lado de los ucranianos, parece, quienes han huido durante las últimas horas de sus casas en las principales ciudades, por temor a los bombardeos que comenzaron el jueves.


Para ellos, el panorama es más desalentador, sobre todo en la medida que los organismos internacionales se quedan de brazos cruzados y luego de que el banco central de la nación prohibiera las operaciones con dinero electrónico. ¿Acaso no cabe preguntarse cómo las personas que quieran salir del país podrían llevar sus ahorros consigo, en caso de que ya no les quede nada más que puedan llevar en sus brazos o vehículos?



¿Cómo llevarían sus ahorros los ucranianos que podrían verse forzados a huir del territorio si el conflicto escala? Fuente: diy13 / Adobestock.

Reflexionar e inventar caminos son formas de la resistencia

Pareciera paradójico, pero es precisamente en momentos de crisis -de aparente caos- cuando surgen las mejores ideas para salir del cajón. Dicho de otra manera, una crisis como la que se vive del otro lado del mundo entre Rusia y Ucrania tiene que ser un motivo para reflexionar, cuestionar y crear estrategias para enfrentar los controles de gobiernos o instituciones estatales como los bancos.


Aquí es donde entra Bitcoin. Cualquiera que sea la situación, Bitcoin no puede ser confiscado o intervenido por ninguna potencia, ningún gobierno. Las fuerzas del Estado no pueden forzar a una comunidad internacional cada vez más grande a cambiar las reglas que sostienen esta red de pago de efectivo electrónico que no depende de un servidor central o de legislaciones de ningún bando.

Aquí es donde los mineros de Bitcoin se revelan contra el sistema. No importa la motivación de un minero en particular, la suma de todas las computadoras que validan y actualizan el estado de las transacciones representan el poder del trabajo colaborativo. Esta fuerza no tiene por qué ceder a las presiones de militares, policías, gobernantes. Mientras la red esté conectada, las personas podrán transferir dinero sin depender de bancos, sin someterse a legislaciones egoístas.


Aquí también entran en juego conceptos como la descentralización, que sin duda tiene que ver con una ideología que promueve la toma de conciencia sobre los peligros de no enfrentar a quienes quieren adueñarse de todo. Reflexionar he inventar caminos alternativos son formas de la resistencia.


Nadie es dueño de Bitcoin


Nadie es dueño de Bitcoin ni es posible introducir un cambio es su funcionamiento para que adopte las prácticas de los sistemas de pago ya institucionalizados. Ni siquiera un programador de Bitcoin podría, porque no hay uno solo, no hay una sola persona que pueda atribuirse la potestad sobre Bitcoin y en eso radica casi todo proyecto que se desarrolle en código abierto.


Si alguien, algún día, lograra reunir suficientes computadoras para censurar alguna transacción o convertirse en una superpotencia, el resto de nosotros solo tendría que copiar el código de bitcoin, que es de libre uso, y crear una cadena nueva o retomarla en el punto en el que fue atacada.


Bitcoin tiene el poder de aislar, de alguna manera, a un ente que pretendiera usar su poder para perjudicar a alguien o para intentar obtener un beneficio a corto plazo a través de un hackeo o un intento de tomar control a la fuerza.


La guerra que Rusia pretende impulsar, con los demenciales argumentos que se usaron para atacar a las personas de Ucrania, no podrían hacer mella en las alternativas que ofrece Bitcoin en términos de seguridad y privacidad.


Más allá de que bitcoin no se considere un buen activo para reserva de valor en esta coyuntura, Bitcoin como sistema sigue siendo una poderosa herramienta para movilizar dinero a través de fronteras peligrosas.



La posibilidad de llevar dinero a través de la frontera de manera segura es una posibilidad debido a la naturaleza descentralizada de Bitcoin. Fuente: dechevm / Adobestock

En estos días, algunos ucranianos habrán podido prever la posibilidad de que los bancos limitaran las transacciones y habrán comprado bitcoin, algo que toma poco tiempo considerando que comprar acciones u oro físico -que sería muy difícil trasportar a través de fronteras vigiladas por policías y militares- puede ser algo complejo y no estaría al alcance de cualquiera.


Más allá de la utilidad efectiva de bitcoin como dinero que no puede ser censurado por el Estado, Bitcoin es una idea que permite encarar el autoritarismo en nuestro tiempo con un poder que se expresa en el hecho de que es necesaria colaboración para ejecutar una defensa


Y ese es el valor de Bitcoin para la humanidad. Permite que los individuos tengan una cuota de poder dentro de una comunidad, que es efectiva, de alguna manera, más allá de cualquier frontera.


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