La blockchain y la censura estatal

¿Nos revelan las actuaciones del gobierno argentino la necesidad de aplicar la Blockchain a nivel gubernamental?


Winston Smith cree tener 39 años, sus labores incluyen las tareas de reescribir la historia, sobre todo lo referente al proceso de borrado sistemático de todo registro que no se adapte a la doctrina del Ingsoc, el partido oficial.


Además de ser el encargado de administrar la verdad, su función consiste en extender un nuevo lenguaje entre la población llamado neolengua, en el que, por ejemplo, la ‘verdad’ se entiende en el sentido de las declaraciones como 2 + 2 = 5, cuando la situación lo requiere.

Trabaja en el Ministerio de la Verdad, también conocido como Miniver en la novela ‘1984’, en la que George Orwell describe el falseamiento de los registros históricos para mostrar una versión aprobada por el gobierno de los acontecimientos.


La obra futurista de Orwell nos transporta ineludiblemente al 2020.


A fines de Julio apareció publicado en el sitio web del gobierno nacional argentino  una guía titulada ‘¿Qué son las criptomonedas?’


La publicación explicaba que la tecnología de cadena de bloques (blockchain) ‘es el método más seguro de protección de la información y se está aplicando a la protección de datos de gobiernos y empresas ya que evita las duplicaciones de registros y disminuye el riesgo de adulteración de las bases de datos’.


Y detallaba que cuando se registra una transacción en la blockchain, se registra también el código de la transacción anterior y, ‘de esta forma, cada nueva transacción se encadena a la siguiente garantizando su seguridad’.


También mencionaba algunas de las criptomonedas existentes, comentaba algunos de sus posibles usos como ‘donar a fundaciones sin fines de lucro o a una causa social’, brindaba ejemplos sobre donde es posible adquirirlas e indicaba qué se necesita para utilizarlas: ‘descargarte una billetera digital en tu celular desde donde podés ahorrar, comprar, vender y transferir’.


La aparición de este escrito causó sorpresa entre algunos participantes de la comunidad cripto local, tomando en cuenta que hacía menos de dos meses que la UIF había emitido un comunicado ante el incremento de la operatoria con activos virtuales dirigido a extremar recaudos respecto de acciones que pudieran significar una amenaza para el orden económico y financiero de nuestro país.


Mayor fue el asombro al constatarse la semana pasada que el anuncio había sido eliminado por completo del sitio web controlado por el aparato estatal nacional. Ya este año se habían producido episodios de adulteración en el Boletín Oficial, diario oficial de la República Argentina, con relación a las medidas de aislamiento obligatorio que motivaron un pedido de información.


Gracias a la iniciativa de ‘The Wayback Machine’ que archiva contenidos dados de baja de internet.


Se podría especular que se borró el artículo porque no es función del gobierno brindar información propia de actividades ajenas al ámbito estatal, o porque contenía sólo algunos ejemplos de las criptomonedas existentes y sobre los lugares en los que pueden ser adquiridas, lo que podría ser objetado por provenir de un sitio oficial que supuestamente no debe contener datos que puedan ser tildados de parciales.


También podría pensarse que al advertirse que se había filtrado una información veraz y fidedigna inconveniente para los intereses políticos, la maquinaria estatal aplicó protocolos de censura propios del Miniver, tal como los anticipó Orwell, y así hizo desaparecer las verdades que allí se expresaban.

Con independencia de cuáles hayan sido los motivos por los que se dio de baja la nota del sitio web estatal, este suceso no podría haber ocurrido en el entorno de una blockchain descentralizada como la de la red Bitcoin.


Una vez que se asienta un dato en una blockchain descentralizada no es posible eliminar la evidencia, ya que no hay espacio para anulaciones, enmiendas, tachaduras ni otras correcciones.

Todos los registros volcados en una blockchain descentralizada están a la vista del público para quien desee observarlos y verificarlos sin intermediarios y también para quien desee enviar datos o participar con un nodo para proveer la comunicación y/o garantizar la integridad del sistema.


Esto permite que la verdad quede expuesta tal como es, sin que el precedente pueda ser extinguido y/o acomodado según el parecer de un empleado, un funcionario, un partido, un gobierno o cualquier persona, robot o entidad central.


Ayer fue el Boletín Oficial, hoy es una página de internet, mañana pueden ser los registros de tu identidad, de tus relaciones de familia, de tus estudios, de tus bienes, de las presentaciones o los pagos impositivos que efectuaste o cualquier otro de tus datos más preciados.


Este incidente desnuda una vez más los peligros que subyacen al confiar datos con o sin valor económico a plataformas centralizadas y pone de manifiesto las fortalezas de los entornos descentralizados para la transparencia, seguridad y el efectivo control por parte de los interesados.


Fuente: https://es.cointelegraph.com/news/the-blockchain-and-state-censorship

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